Las beguinas fue un movimiento de mujeres laicas del siglo XII, quienes decidieron vivir de forma libre, pensantes y activas, aunque enclaustradas en las exigencias poderosas y oscuras de su tiempo. Cerca de las prácticas cristianas de piedad y compasión, sus vidas fue una continua lucha por servicio a los demás, a través de su propia realización como seres humanos.

A nuestro alrededor hay muchas mujeres que tienen alma de beguinas, aunque el medio en que viven y sus realidades estrechen sus sueños. Ellas son beguinas porque obedecieron a su libertad, a sus principios y valores profundamente humanos.

En la Edad Media, entre la rigidez de los estamentos religiosos, empezaron a aparecer comunas de estas mujeres que iban por libre, eran democráticas y trabajaban para obtener su propio alimento y hacer labores caritativas. Eran comunidades de mujeres espirituales y laicas, entregadas a Dios, pero independientes de la jerarquía eclesiástica y de los hombres.

Surgieron en un momento de sobrepoblación femenina, cuando dos siglos de guerras habían acabado con una gran proporción de los hombres y los conventos estaban colmados como la alternativa al matrimonio o a la clausura. Corría el siglo XII y las comunidades de beguinas, mujeres de todas las clases sociales, empezaron a extenderse en Flandes, Brabante y Renania. 

Gracias a las labores que hacían para la comunidad, eran enfermeras para los enfermos y desvalidos y maestras para niñas sin recursos, e incluso fueron responsables de numerosas ceremonias litúrgicas, muchas familias adineradas les dejaban herencia y mujeres ricas se instalaban en beguinajes.

La mayoría de hermanas practicaban algún arte, especialmente la música –Pattyn tocaba el banjo, el órgano y el acordeón-, pero también la pintura y la literatura. Los expertos consideran a poetas como Beatriz de Nazaret, Matilde de Madgeburgo y Margarita Porete precursoras de la poesía mística del siglo X VI, además de las primeras en utilizar las lenguas vulgares para sus versos en lugar del latín.

https://elpais.com/elpais/2013/04/24/mujeres/1366781400_136678.html

Esta página está dedicada a las mujeres de todos los tiempos que han descubierto su alma en el rostro de los demás.

Recordando a la amiga y activista de poder femenino y derechos humanos María Eugenia Gutiérrez Portilla, quien con gran entusiasmo nos acompañó en los sueños de la Colombia Humana de Floridablanca, en la campaña de concejo y alcaldía de las elecciones de Octubre 2019. QEPD.

Labor de campaña desde la estación callejera de Lagos II.

Posted by Ruby Morales- Mujer, Periodista, escritora. Somos consciencia colectiva. on Wednesday, September 18, 2019

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